miércoles, 16 de noviembre de 2011

Historial de Galatia Administra Nabucorum (Dark Heresy)

Hola a todos!
Estoy jugando una partida al Dark Heresy (es en el mundo de Warhammer, desde el punto de vista de unos acólitos de la Inquisición) con mi novio y algunos amigos. La semana pasada me dio por hacerme el historial de mi personaje, y me quedó un relato que me gustó bastante. Ahí os lo dejo.


Galatia Administra Nabucorum
Apariencia:
Como la mayoría de los nacidos y criados en el vacío mi rasgo más destacable y el que más extrañeza suele causar es mi tono de piel, que es de un blanco azulado. Soy bastante esbelta, apenas peso 70 kilos, lo que no es mucho teniendo en cuenta mi 1,95 m. de estatura. Mis ojos son de un tono violeta bastante peculiar incluso entre mi gente. Un rasgo del que me siento particularmente orgullosa es de mi pelo, de un color negro oscuro, larguísimo, que recojo en intrincados peinados que puedo llegar a tardar horas en completar. Es mi única concesión a la coquetería.
El resto de mi aspecto es bastante austero. Siempre he vestido túnicas amplias y cómodas ceñidas con un cinturón, con multitud de bolsillos donde guardo todo tipo de cosas: desde una placa de datos hasta una bolsita con mechones de pelo de toda mi familia, el único recuerdo tangible que me llevé al dejar mi nave. Tras mi ingreso en la Inquisición el color grisáceo, sin ningún tipo de tinte, de mi túnica ha sido sustituido por el granate del Ordo Inquisitorum. Mi atuendo se completa con un abrigo de cuero tachonado que me pongo cuando salimos de la nave. Todo esto me da un aspecto que, por decirlo suavemente, resulta extravagante. Pero como debido a mi procedencia la mayoría de las personas me van a mirar mal, no veo razón para cambiarlo.
Historia vitae
Mi nacimiento, o debería decir mi salida de la incubadora, se produjo hace ya 45 ciclos solares. La mayoría de las personas consideran una medida extrema gestar a los bebes en incubadoras, pero en el espacio es la única forma de asegurar un correcto desarrollo del feto debido a la perniciosa influencia de la disformidad. Los embarazos a la vieja usanza son demasiado arriesgados.
Mi nave natal, como indica mi gentilicio, es la Nabuco, del tamaño de una ciudad planetaria, y con una población media de 200.000 almas. Mi padre Tarsus también nació en ella y nunca ha pasado fuera periodos superiores a unos pocos días estándar. Su puesto como administer de la Nabuco (asistente de registros) hizo muy fácil que se aprobara mi entrada en la profesión, a la que me sentía inclinada, ya que en el espacio se tiende a heredar la profesión de los progenitores.
Mi madre, Aelia, también es nacida en el vacío, aunque nació y se crió en otra nave, la Ilión, más pequeña que la nuestra. Ésta quedó destrozada, convertida en un pecio más del espacio después de sufrir un ataque de bandidos y conseguir escapar por los pelos. Afortunadamente era una nave de experimentados comerciantes que tenían buenas relaciones personales y comerciales con nosotros, lo que supuso su admisión en la Nabuco.
También tengo un hermano mayor, nacido 7 ciclos antes que yo, Galo, al que he estado siempre muy unida. Cuando contaba 18 años empezaron a manifestarse sus habilidades psíquicas, por lo que tuvo que irse un tiempo para someterse a la autorización imperial, el Consejo de mi nave no era partidario de buscarnos líos innecesarios teniendo un psíquico no autorizado a bordo. Esto introdujo ciertos cambios en su carácter: para empezar mi hermano, que nunca había sido especialmente religioso, consagró su vida y su alma al trono. Afirmó que durante su experiencia “había visto la luz del Emperador”. Desde ese momento se volvió tremendamente espiritual. Su devoción no pasó inadvertida, e incluso recibió un anillo de Catalium (¡de 200 tronos!), un rarísimo material como señal de ésta, una distinción que al parecer no conceden a cualquiera. Ahora vive prácticamente como un monje, sin tomar esposa ni interesarse demasiado por “las cosas mundanas”, como él mismo las llama. Al volver Galo, el Consejo decidió venderlo a otra nave a cambio de una ruta comercial más segura. Ahora es el navegante de una pequeña nave comercial, una vez al año las rutas de nuestras naves se cruzaban y nos veíamos uno o dos días. Actualmente nos mantenemos en contacto por mensajes esporádicos ya que, como es bien sabido, las comunicaciones en el espacio no son muy rápidas.
La venta de mi hermano y nuestra separación forzosa supuso un duro golpe para mí y acabó con mi fe en la infalibilidad del Consejo. Ésto hizo que surgiera en mí una vena rebelde, aunque no era algo que sacara a relucir muy a menudo. Había demasiado trabajo y poco tiempo. La Nabuco es una nave mercante de ciclo, lo que significa que siempre está en movimiento, de un sitio al siguiente. Así que si nos olvidábamos de dejar, recoger o comprar algo en un puerto no podríamos volver hasta el año siguiente, o lo que era peor, perderíamos una venta. No podía distraerme y cometer un error.
A los 17 años empecé a salir con un joven piloto llamado Marcus y 5 años más tarde nos casamos. A los 24 años fui madre de una preciosa niña a la que llamamos Megara y mi vida cambió. Mi misión en el mundo estaba ahora clara: cuidar de ese ser tan indefenso que, aunque no había salido de mi interior, era sangre de mi sangre. Me asenté, me volví mucho más tranquila, menos crítica y rebelde. Fueron los años más felices de mi vida. Pero por mucho que lo desease, no podía durar para siempre.
Hace ahora 11 años organizamos una pequeña excursión con los niños mayores de la Nabuco. Estas salidas son muy habituales y tienen como objetivo acostumbrar a los niños a moverse en el espacio con comodidad. Mi marido era el piloto y yo conseguí unas horas libres y me fui con ellos. Cogimos una nave auxiliar y nos fuimos a una zona libre de naves, para mayor seguridad. Después de un par de horas encontramos un pecio abandonado y, como no parecía haber peligro, decidimos investigar. Para los niños era una oportunidad de aprender a moverse entre restos y para los adultos una ocasión de encontrar alguna cosa que pudiésemos vender. Ese año no nos había ido muy bien y sacar unos tronos extras sería un alivio. Desgraciadamente resultó ser una trampa. Unos piratas nos atacaron. Se habían preparado bien, disponían de un inhibidor de señales con el cual nos incomunicaron con la Nabuco. A mí me correspondió volver rápidamente a por ayuda. Pero el capitán se negó. Arguyó que el cargamento que llevábamos era demasiado importante para arriesgarnos a perderlo, ya que si no llegaba completo o a tiempo el gobernador planetario, un déspota sin compasión, no nos pagaría y nuestras reservas de alimentos eran demasiado reducidas. Conseguí reunir al Consejo y presentarles el caso, pero para mi consternación, ratificaron la decisión del capitán. Abandonamos a 15 niños y 2 adultos a su suerte, entre los que se incluían a mi esposo Marcus y mi hija Megara de 11 años.
No recuerdo gran cosa del siguiente año. Me movía y actuaba mecánicamente, no podía pensar, ni sentir. Sólo deseaba que pasase ese año para volver al lugar donde todo había ocurrido. Organizamos una expedición, esta vez bien armada, pero no encontramos ni rastro de los piratas, ni ninguna pista de su paradero. Tampoco había rastro de la nave. Lo que sí descubrimos fueron varios cadáveres desnudos flotando entre los restos del pecio. Reconocí entre ellos a mi marido, que tenía varias heridas de arma láser. Le habían arrebatado todo, incluso la ropa. Después de aquello decidí que no podía seguir viviendo en la misma nave que aquellos que habían condenado a muerte a mi familia.
En ese momento surgió la oportunidad de ir a una estación de investigación. Un planeta acababa de salir de la disformidad y pedían personal para investigar si era viable hacerlo habitable. Me apunté sin dudarlo. Quería irme, quería aventuras, o tal vez una sobrecarga de trabajo, algo que me impidiese pensar. En lugar de eso, estuve 10 años aburrida, repasando multitud de datos, y con mucho tiempo para reflexionar. Había visto el cadáver de mi marido, pero no el de mi hija. Esto me hizo recapacitar. Quizás me había precipitado, quizás, a pesar de todo, mi hija seguía viva. Ese pensamiento me devolvió a la vida, me aferré a él con todas mis fuerzas. Volví a ser consciente de mi entorno.
Entonces me dí cuenta de que algo raro estaba ocurriendo en la estación. Los datos que recogíamos no eran normales, había mediciones extrañas. Informé a mi superior que, muy nervioso, me sugirió que me metiese en mis asuntos, que otros ya estaban investigando. En principio no hice nada, pero días más tarde descubrí que, en contra de todas nuestras órdenes, había un equipo de tierra. Y que había vuelto de una expedición con “algo” que parecía interesar mucho tanto al director de la estación como al jefe de proyectos. Con la confianza en la autoridad ya mermada, prácticamente inexistente, decidí tomar cartas en el asunto: recogí todos los datos de que disponía y envié una baliza-sonda a la Inquisición. Tres semanas más tarde me desperté, extrañada por el súbito silencio de la estación. Salí a la zona común y me encontré a un hombre inmenso, bastante más alto que yo, enfundado en la armadura de combate más impresionante que había visto nunca. Estaba cubierto de sangre y rodeado de los cadáveres de todos los integrantes de la estación. Me miró y me dijo: “Tu eres la que envió la baliza, ¿no es así?”. Yo asentí. “Ven conmigo”. Su tono de voz me dejó bien claro que rechazar la oferta no era una opción que me fuese a gustar. Cogí mi petate y le seguí a su nave. Allí me dijo que había demostrado una gran iniciativa al avisar a la Inquisición, pero que la insubordinación se castiga con la  muerte, y me ofreció unirme a la Inquisición. Mientras nos alejábamos, la estación de investigación explotó.
Después de eso el Inquisidor Miranthis, me llevó a Alcres Tertius, un planeta del Sector Última donde he pasado los últimos meses. Estuve varias semanas en un campamento de la Guardia Imperial donde trataron de enseñarme a manejar armas de fuego, aunque eso nunca ha sido mi fuerte. Afortunadamente no maté a nadie. También tuve que memorizar multitud de códigos y claves usados por la Inquisición, aunque ésto me resultó más fácil. Al margen de esas semanas con la Guardia, donde estuve fuera de mi elemento, el resto del tiempo lo he pasado adiestrándome y aprendiendo en las enormes bibliotecas del planeta. Dicen que mi entrenamiento está a punto de concluir, así que ahora estoy a la espera de que me asignen un destino. Mientras tanto busco información en los archivos. Estoy convencida de que ha habido otros ataques parecidos al asalto que sufrió mi familia, y rastreándolos, podré encontrar a los piratas que nos atacaron. Y una vez que lo consiga averiguaré qué ocurrió con Megara.



Espero que os haya gustado. También voy a escribir el relato de nuestras aventura. Será tipo crónica desde el punto de vista de Galatia. Iré publicando mis avances.

Saludos desde el Olimpo

jueves, 27 de octubre de 2011

La vida es sueño de Calderón de la Barca II

¡Hola a todos! Como prometí, aquí está mi análisis de La vida es sueño. Los que leísteis el resumen podéis ver que se trata de una obra con multitud de temas a tratar.
Indudablemente es una tragicomedia, género al que eran tan aficionados en nuestro Siglo de Oro. Calderón pretendía reflejar, desde la óptica del XVII, el contraste entre la creencia en la predestinación de las personas (creencia protestante) y la creencia en el libre albedrío (dogma católico). En este duelo indudablemente gana la segunda. Ya que a pesar de aciago destino que las estrellas fijan para Segismundo, al final de la obra éste cambia. Y le reprocha a su padre haber creído más en las estrellas que en la posibilidad de cambio del individuo y de sus instintos a través de una buena educación.
Hoy en día diríamos que ese cambio no se cree nadie. ¿Cómo alguien va a cambiar de un día para otro? Y de ser un arrogante que hace su voluntad sin pensar en nada más se convierte en alguien sensato que utiliza su poder sabia y prudentemente. Ya, claro.
Bueno, pues nos lo han vuelto a hacer tragar. Seguro que la mayoría habéis visto la película de Thor, y el increíble cambio de comportamiento que tiene después de pasar 48 horas en la Tierra sin poderes especiales. ¿No os suena? Un príncipe privado de su rango por su padre. Y que es tan guay que es capaz de cambiar permanentemente y ser la mejor persona del mundo en 2 días. En fin, argumentos consistentes, ¡si señor!
Y no olvidemos que ambos cambian en parte por el amor de una mujer. ¡Ah, el Amor, que Todo lo Redime! (adoro los tópicos románticos, aunque solo sea para poder burlarme de ellos).
Aunque claro, eso de que Segismundo esté enamorado de Rosaura es relativo. Primero Estrella es una belleza, luego Rosaura es el sol que hace palidecer a las estrellas, pero al final se acaba casando con Estrella. Este chico no puede ser más indeciso.
Aunque Rosaura da para una entrada aparte, no os voy a hacer sufrir tanto (bastante hacéis con leer mis divagaciones durante 2 artículos). Es el prototipo de heroína del XVII, en su variante “disfrazada de hombre”. Rosaura llega a Polonia acompañada por su criado Clarín (del que hablaré más adelante) para vengar una afrenta a su honor. En su tierra natal “tuvo amores” con el duque Astolfo, quien ha viajado hasta Polonia para intentar desposarse con su prima Estrella y heredar así el reino a la muerte del rey Basilio. Rosaura ha llegado con el propósito de impedir la boda, a la fuerza si es necesario, ya que su honra depende de que Astolfo cumpla las obligaciones contraídas con ella. Para llevar a cabo semejante misión cuenta con una espada, entregada por su madre, que perteneció a su padre, al que no conoce. Éste resulta ser Clotaldo, el fiel servidor de Basilio y carcelero de Segismundo (vaya nombrecitos, ¿eh?). Pero Clotaldo, hombre de su tiempo, se pasa por el arco del triunfo el Código de Caballería y le falla una y otra vez.
Primero no le dice que es su padre, sólo que intentará ayudarla, cosa que únicamente hace una vez el rey ha perdonado la falta de Rosaura. Después, cuando Astolfo le ha salvado la vida, dice a Rosaura que debe ser agradecido, y que no puede ayudarle contra él. Le ofrece entrar en un convento y su hacienda en pago de la dote. Según el Código de Caballería un vasallo tiene la obligación de obedecer a su señor y un señor la obligación de proteger a sus vasallos (y a las personas que dependen de él). De esta forma Clotaldo debería haber ayudado a Rosaura incluso si el rey hubiese decretado su muerte. También debería haberse enfrentado a Astolfo por el honor de Rosaura ya que aunque a Astolfo le debe gratitud, su deber es protegerla a ella, que es la más desvalida en esta historia y, para más señas, su propia hija.
Una vez queda claro que Clotaldo no la va ayudar de la forma que ella quiere, Rosaura parte en busca de Segismundo (para vengarte de un hombre que te ha abandonado, te vas a buscar a un hombre que casi te viola). El primer impulso de Segismundo es tomarla allí mismo, pero como el hombre nuevo y reformado en el que se ha convertido en 1 noche (¿?), decide no hacerlo y recobrar su honor. Así después de enfrentarse a su padre, lo primero que hace es exigir a Astolfo que se case con ella.
En ese momento Astolfo demuestra la pasta de la que está hecho. Se niega a casarse con ella, ya que como Rosaura no es noble, el matrimonio no puede realizarse. En ese momento Clotaldo, que había permanecido a la sombra de Astolfo y Basilio (siempre detrás de los hombres importantes, me recuerda a Lengua de Serpiente), sale y dice que Rosaura sí que es noble, ya que es hija suya, con lo cual el impedimento de la boda se anula y Astolfo tiene que ceder. De esta forma pierde un matrimonio ventajoso y, debido a la victoria de Segismundo, el reino de Polonia.
Aunque a Clotaldo también se le ve el plumero. No admite en ningún momento que sea el padre de una extranjera que ha cometido crímenes (aunque sean involuntarios) contra el rey y que demás está deshonrada hasta que ve la oportunidad de quedar bien salvándola y sin perjudicar su propio honor. No es lo mismo ayudar a una mujer deshonrada, que tenerla por hija. Su honor también estaba en juego y era mejor que no lo supiese nadie.
Clarín. Éste es un personaje prototípico de nuestro teatro, es el criado gracioso. O bien por ingenio, o por torpeza, o por las situaciones absurdas en que se ve metido (generalmente una mezcla de estos 3 elementos) era el punto cómico de estas obras. Por ellos podemos saber cual era el humor que gustaba en la España del XVII. Y como podéis comprobar sólo lo nombré una vez en el post anterior. No me gustan estos personajes, no los encuentro graciosos, y sus escenas supuestamente ligeras ni me hacen gracia ni me parecen pertinentes. Si quiero leer algo acerca de un pícaro, tengo el Lazarillo o el Buscón. Lo que no necesito es que este personaje inunde todas las obras, como desgraciadamente solía ocurrir.
De todas formas, no hay que dejar que la lógica y otras pequeñas cosas nos hagan disfrutar de las grandes obras de nuestra literatura. Aunque no lo parezca La vida es sueño es una obra que me encanta y que os recomiendo a todos, especialmente si alguna vez tenéis la oportunidad de verla representada. Me he dejado algunas cosas en el tintero, pero ya vale de divagar. Espero vuestros comentarios.

Saludos desde el Olimpo

martes, 18 de octubre de 2011

Pilares 2011

¡Hola a todos! Seguro que por el título os podéis imaginar de qué va el artículo. ¿No? Venga, os doy una pista. No va de la juerga que me corrí la semana pasada.
A diferencia de otros muchos zaragozanos yo estuve currando todas las fiestas y casi no pude hacer nada. Me contrataron en un puesto y estuve 9 días haciendo y sirviendo crepes en Interpeñas. Para los que no lo conozcáis es un recinto que se monta para las fiestas, al aire libre, con 6 carpas y capacidad para 40.000 personas. Como os podéis imaginar es una especie de macro fiesta organizada a medias entre el organismo de la Peñas de Zaragoza y el Ayuntamiento.
¿A qué viene todo esto? Bueno, pues como es normal 9 días de trabajar en un sitio así dan para unas pocas anécdotas.
Antes que nada, lamentar profundamente la muerte de 2 jóvenes este año. Al parecer al salir del recinto subieron por un acceso a la autopista. Uno de ellos fue atropellado varias veces y el otro se cayó desde el puente en el que está situado ese tramo de autopista a la calle. Una auténtica pena. Mi más sentido pésame.

Después de la nota trágica, pasemos a las anécdotas. Os voy a contar 3.
La primera es referente a los gustos culinarios de la gente cuando va borracha. La mayoría de la gente a partir de las 6 de la mañana después de una noche de juerga no distingue sabores más allá del dulce y el salado. Aunque hay algunos que llevan esa incapacidad al límite. Todo el mundo ha oído hablar de bocadillos raros, pero es la primera vez que me piden una crepe de bacón, nutella y azúcar.
Otro día una chica bastante jovencita que iba muy mal me pidió una crepe. Menos mal que la moza venía con sus amigas. A la hora de pagar sacó el monedero y empezó a amontonar monedas en el mostrador. Como no podía encontrar las monedas acabó desistiendo e intentó sacar un billete. Pero en lugar de billete sacó una bolsita con marihuana. Una amiga la vio, le cogió el monedero y acabó sacando el billete. ¿Vosotros que hubieseis hecho? ¿Le habríais cogido la bolsa si la amiga no se hubiese dado cuenta? Yo no hubiese sido capaz, pero seguro que a más de uno no le habría importado, jeje.
El último día ocurrió la más curiosa de las anécdotas. Estaba esperando a que empezase el concierto de los Mojinos cuando mi compañera me dice “¡Eh! ¿Has visto a ese tío?” Ahí plantado había un tipo vestido únicamente con unas zapatillas y un tanga negro. Alucinante. El hombre se había cubierto la cara con una máscara del tipo de las que llevan los luchadores americanos, supongo que para que no lo reconocieran. Mi teoría es que perdió una apuesta contra algún amigo y por eso fue así a Interpeñas. ¿Qué opináis? Tampoco le presté mucha atención, pero fue la nota curiosa de la noche.

Espero que os hayáis divertido. La próxima entrada será de un libro, prometido. Estoy preparando el análisis de La vida es sueño y el comentario de otra novela independiente de Mundodisco.

Saludos desde el Olimpo

domingo, 2 de octubre de 2011

La vida es sueño de Calderón de la Barca I

“Mal Polonia recibe a un extranjero” Luces de Bohemia

Esta frase que Valle-Inclán pone en labios de Max Estrella está sacada de la Escena Primera de la Jornada Primera. Rosaura, cansada y desesperada, increpa al paisaje por el crudo recibimiento, como Max increpa al dueño de la librería por el trato recibido citando a uno de los escritores clásicos del Siglo de Oro español.
Así comienza esta conocida obra teatral, aunque no sea éste el principio de la historia. Ésta transcurre en el reino de Polonia y empieza unos años antes. El rey Basilio (Basileios, rey el griego antiguo), debido a los terribles augurios que acompañaron al nacimietno de su hijo, que pronosticaban que sería más fiera que hombre, decidió privarle de su condición y encerrarlo en una torre. Así el príncipe Segismundo ha crecido sin saber quién es ni porqué ha sido privado de su libertad. Y sus días pasan monótonos y solitarios, sin más compañía que la de Clotaldo, su carcelero y preceptor, fiel servidor de Basilio.
Volvamos a Rosaura, que ha llegado a Polonia disfrazada de hombre para vengar una ofensa, e inadvertidamente entra en la torre y conoce al cautivo, un ser triste, vestido con pieles, que parece más fiera que hombre, aunque con una esmerada educación, que contrasta con su aspecto. Rosaura y su criado son descubiertos por Clotaldo, que al ver la espada de Rosaura, la reconoce como a su hija (aunque sin decírselo). Clotaldo, cumpliendo con su deber, lleva a Rosaura y a su criado ante el rey Basilio, ya que el castigo por descubrir el secreto es la muerte.
En el palacio, Basilio cuenta la historia de su hijo a sus sobrinos Astolfo, duque de Moscovia y la infanta Estrella, que habían acudido a Polonia al no haber herederos con la esperanza de ser nombrados ellos. Basilio, sintiéndose culpable por haber encerrado a su hijo, decide comprobar si las profecías estaban equivocadas. Así Clotaldo obtiene el perdón para Rosaura, que entra al servicio de Estrella, y la orden de llevar a Segismundo a Palacio y explicarle quién es realmente.
En la Segunda Jornada Segismundo, al despertar, decide vengarse de los agravios y hacer su voluntad. Se muestra altanero, orgulloso, vengativo y despectivo. Cuando aparece Estrella intenta cortejarla, pero al intentar frenarle uno de los criados, debido a la incomodidad de la dama, le arroja por la ventana. Sale entonces el rey y le recrimina su comportamiento, a la vez que Segismundo le recrimina a él por el tratamiento que le ha dado durante toda su vida.
En la siguiente escena Rosaura aparece y Segismundo se olvida de Estrella, pero al no responder ésta a su cortejo sino que pretende marcharse, Segismundo pierde la paciencia y Clotaldo debe rescatarla. Astolfo aparece e impide a Segismundo que mate a Clotaldo. El rey, después de esto, ordena que se prenda a Segismundo, se le dé un bebedizo, y se le devuelva a la torre, haciéndole creer que todo ha sido un sueño.
Segismundo, de nuevo en la soledad de su celda, reflexiona sobre su sueño y sobre su comportamiento. Decide reprimir su mal comportamiento y si volviese a “soñar” que era príncipe, comportarse mejor, ya que “todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende”.

“¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”

En Palacio, mientras tanto, Astolfo intenta cortejar a Estrella, ya que si ambos se casan, ambos heredarán juntos. Pero Estella, celosa, le exige que le dé el retrato de la muchacha que lleva al cuello. Para buscarlo manda a Rosaura, a quien Astolfo reconoce como su amada, pero ésta, al haber sido abandonada por él para casarse con Estrella, ha perdido su honor, y no quiere más que el retrato, entregado por ella en prenda. Como Astolfo se niega a dárselo, forcejean, y son sorprendidos por Estrella. Rosaura le dice que Astolfo, tan reacio a soltar su retrato, ha pretendido además, quitarle uno suyo que llevaba en la manga. Estrella toma el retrato y se lo devuelve a Rosaura, y le exige a Astolfo el suyo, que, como ya no lo tiene, no puede darle.
Durante la Tercera Jornada un grupo de soldados, entrados de la existencia de Segismundo, acuden a liberarle y a ponerse a sus órdenes. Se niegan a que unos príncipes extranjeros (Astolfo y Estrella) hereden la Corona teniendo un hijo el rey. Así, se acaban formando 2 bandos, uno a favor de Astolfo y otro de Segismundo.
Mientras esto ocurre, Rosaura dice a Clotaldo, que ha conseguido volver a Palacio, que si ha de hacer algo por su honor, ha de ser ahora el momento. Pero Coltaldo le debe la vida a Astolfo, así que se niega y ledice quese conforme. Ofrece su fortuna a Rosaura y la anima a entrar en un convento. Rosaura se niega. Toma de nuevo ropas de hombre y acude ante Segismundo, ofreciéndole su espada y su lealtad y pidiéndole que recupere su honra. Segismundo comprende entonces que no está viviendo un sueño, y decide que para merecer a Rosaura antes debe restaurar su honra, y jura hacerlo antes que recuperar su Corona.
Los 2 ejércitos se enfrentan y Segismundo sale vencedor. Basilio se postra ante sus pies descorazonado, todo lo que se predijo ha ocurrido, y gran parte de la culpa es suya. Pero Segismundo le perdona, aunque le recrimina el haberle recluido, y le dice que si cría a un hombre como a una fiera, una fiera será, pero que de haberle enseñado el camino de la rectitud y la bondad, probablemente sus buenas cualidades se hubiesen manifestado, en vez de las malas.
Después exige a Astolfo que se case con Rosaura, y éste se niega hasta que Clotaldo dice que es su hija y, por lo tanto, noble, deshaciendo así el impedimento. Finalmente Segismundo castiga al soldado que lo soltó de su prisión, traicionando así a su padre. Con las alabanzas de todos al nuevo carácter del príncipe cae el telón.


Así acaba el resumen de esta obra, una tragicomedia en 3 actos. Para los que me hayáis seguido hasta aquí, en el siguiente post haré un comentario de algunos aspectos que me han llamado la atención de esta obra. Será menos arduo, lo prometo.

Saludos desde el Olimpo

viernes, 23 de septiembre de 2011

Mundodisco, novelas independientes I: Ritos Iguales

¡Hola de nuevo!
Voy a empezar mi ciclo de reseñas de Mundodisco con esta novela, la tercera de la saga.

El octavo hijo de un octavo hijo es un mago. No hay que darle más vueltas, las Leyes de la Magia (con Mayúscula, por supuesto) son así. Y si a ese niño un mago moribundo le cede su báculo nada más nacer, está claro que será un mago tremendamente poderoso. Pero qué pasa si no nace un hijo..... sino una hija?
Todo el mundo sabe que las mujeres no pueden ser magos, igual que los hombres no pueden ser brujas. Pero nadie se lo ha dicho nunca a la pequeña Eskarina, y cuando sus poderes empiecen a manifestarse la bruja Yaya Ceravieja tomará cartas en el asunto.
Pero hay cosas  que ni la voluntad de Yaya Ceravieja puede torcer (!Si, existen!). Así que Esk debe iniciar su viaje hacia la Universidad Invisible, situada en la lejana Ank-Morpork, sin más compañía que una vieja gruñona y una escoba.
Mientras tanto..... en las Dimensiones Mazmorra extrañas criatura esperan su oportunidad de destruir el Mundodisco.


Una novela muy divertida, que no incluyo en la saga de las Brujas ya que, aunque se presenta a Yaya Ceravieja, no salen Tata Ogg ni Magrat. Yaya no es exactamente la bruja que veremos más adelante, aunque ya se deja ver su carácter y su voluntad (aunque todavía no es la Voluntad). Otra de las cosas que descubrimos aquí, es cómo consiguió su escoba voladora, la única del Disco que necesita pista de despegue.

Es una mezcla de novela de fantasía y sátira, donde trata con muchísima ironía el tema de la igualdad de sexos a la hora de buscar empleo, y de las profesiones "sólo para hombres" o "sólo para mujeres".

En este libro empieza a verse lo que más adelante será Mundodisco, una versión de nuestro Mundobola en el que puede verse reflejado con una aguda visión cualquier aspecto de nuestra sociedad y nuestra historia (el pasaje sobre los zoones y sus Mentirosos es sencillamente genial). Un libro muy recomendable tanto para niños como para adultos.

Espero vuestros comentarios,

Saludos desde el Olimpo

Mundodisco, de Terry Prattchett

¡Hola a todos!
Ya sé que se han vertido ríos de tinta respecto a esta saga, pero me encanta. Y si hay que inundar el ciberespacio para que todo el mundo la conozca, pues se hace.
Para todos los que aun no sepan qué es el Mundodisco, una breve descripción:
   
     "Por las profundidades insondables del espacio nada la tortuga estelar, Gran
      A'Tuin, que transporta sobre su caparazón a los cuatro elefantes gigantes que
     a su vez soportan sobre sus lomos la masa del Mundodisco. En torno a ellos 
     giran un pequeño sol y una luna diminuta. Dibujan una órbita muy complicada
     para provocar los cambios de estación, así que debe ser el único lugar del 
     universo donde a veces un elefante tiene que levantar una pata para dejar pasar 
     al sol."   Brujerías

En un mundo como éste puede ocurrir cualquier cosa. Y lo más disparatado que podamos imaginarnos no es ni la mitad de increíble que las cosas que ocurren todos los días en el Mundodisco.
Y son unos cuantos libros (39 o 40 ya), así que los que no habéis empezado, no sé a que estáis esperando.

Como comprenderéis, reseñar tantos libros no se hace en un momento, así que iré por partes. O mejor dicho, por series:

  • Novelas independientes
  • Brujas
  • La Guardia
  • La Muerte
  • Moist von Lipwig
  • Tiffany Dolorido

Para todos aquellos a los que la impaciencia por leer mis reseñas no os deje dormir (sí, no tengo abuela, lo reconozco) os dejo el enlace a la que, en mi opinión, es la mejor página sobre la obra de Terry Pratchett en castellano:
http://mundodisco.dreamers.com/index.htm

Saludos desde el Olimpo

jueves, 22 de septiembre de 2011

Aquí estamos

¡Hola a todos!
Por fin me he decido a escribir un blog. Y lo centraré en un de mis principales hobbies, la lectura. Iré haciendo entradas de los libros que me voy leyendo, e intentare hacerlas también de los que ya me he leído hasta ahora. 
Aunque eso constituya la mayoría de lo que publique, también escribiré sobre otros temas, como  cine, rol, historia o anécdotas varias, que es lo que suele acabar pasando en un blog personal.
Con ánimo de que este proyecto dure muchos años me despido por ahora.


Saludos desde el Olimpo